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Recuerdos de Karl Korsch

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Recuerdos de Karl Korsch: entrevista con Hedda Korsch, 1972[1]

Nota introductoria[2]

Por Comité Editorial de Marxismo & Revolución

El documento que presentamos a continuación – inédito en español – es una entrevista realizada a Hedda Korsch, esposa de Karl Korsch, en 1972, en la cual comenta la actividad política de su esposo y compañero, su participación en la Primera Guerra Mundial, su filiación al Partido Comunista, sus cercanías y distancias con Lukács, sus dificultades con la Internacional Comunista, su rol en la lucha contra el nazismo, entre otras actividades de gran trascendencia.

Karl Korsch fue un militante revolucionario alemán, intelectualmente muy poderoso y que, lamentablemente, no ha sido muy estudiado, completamente vilipendiando por el estalinismo, es parte de la tríada que junto a Lukács y Gramsci entendieron el marxismo como filosofía de la praxis en los años 20’ y que ejercerán gran influencia en pensadores como Karel Kosík, Adolfo Sánchez Vázquez, Gajo Petrovic, entre otros que, dispusieron el problema y la centralidad de la praxis para nuestra concepción de mundo.

La presente traducción es un pequeño aporte al desarrollo del marxismo a contrapelo, a contra corriente del materialismo vulgar, del estalinismo y las viejas burocracias que petrificaron el desarrollo de la práctica revolucionaria.

Recuerdos de Karl Korsch

El interés en el trabajo teórico de Karl Korsch ha crecido como parte de la vasta expansión del interés en la teoría marxista que ha ocurrido en la última década. Frecuentemente asimilado a Lukács, con quien tiene determinada afinidad teórica, Korsch difiere del teórico húngaro en muchos aspectos importantes. La diferencia más profunda es la divergente elección política que los dos hicieron en los años 20’: Lukács se mantuvo, en general, leal a la Internacional Comunista, mientras que Korsch quebró con el Partido Comunista. Esta diferencia ha afectado, también, al tardío redescubrimiento de estos dos intelectuales. Lukács continuó escribiendo y actuando como un prominente, aunque controvertido, miembro del Partido Húngaro y expresándose en una variedad de cuestiones teóricas y políticas hasta su muerte en 1971. Respecto a Korsch, sus posiciones teoréticas y políticas tardías se encuentran menos accesibles y, frecuentemente, es difícil seguir el rumbo que tomó su pensamiento, especialmente después de su migración a Estados Unidos en 1936. Esta relativa oscuridad sobre su trabajo tardío y sobre su muerte en 1961, antes de reavivarse el interés en Korsch, también ha significado que el conocimiento intelectual y biográfico de sus trabajos más tempranos ha sido poco estudiado.

La entrevista que publicamos aquí con la Dra. Hedda Korsch ilustra el conocimiento personal de la carrera teórica y política de Korsch, enérgicamente evoca el contexto cultural alemán del cual él viene. Ella y Korsch estuvieron casados antes de la Primera Guerra Mundial y se unieron al KPD[3] en 1920. Durante la República de Weimar trabajó como profesora en escuelas experimentales y fue empleada de la Misión Comercial Soviética en Berlín hasta ser despedida por los líderes del KPD, a causa de su relación con Korsch. A finales de los 20’ y a comienzos de los 30’ enseñó en la Escuela Karl Marx en Berlín y dejó Alemania en 1933, luego de que los nazis tomaran el poder. Actualmente vive en Fort Lee, New Jersey, lugar en el cual ha sido realizada esta entrevista en septiembre de 1972.

Karl Korsch nació en 1886 en Todstedt cerca de Hamburgo. ¿Cuál era su entorno familiar?

Korsch proviene de un entorno de clase media. Su padre realizó la escuela secundaria, por medio del bachillerato, y tenía una gran ambición intelectual. Le interesaba mucho  la filosofía y escribió un enorme volumen inédito sobre el desarrollo de las teorías de las mónadas en Leibniz. Intentó poner el todo del cosmos en un sistema filosófico. Fue el trabajo de su vida, puramente teórico. La familia viene desde el este de Prusia, de un ambiente campesino. Pero, su padre, necesitaba algo más urbano e intelectual. Luego, más tarde, se casa con Teresa Raikovsky, madre de Korsch y se van hacia el oeste a Todstedt. Su padre precisaba estar más cerca de la cultura occidental, y no le gustaba el ambiente agrícola en el cual vivían. Porque si bien la familia de Korsch tenía únicamente una modesta granja, los grandes estados estaban todos alrededor de ellos y su padre no tenía interés en la agricultura. Su madre era totalmente despreocupada respecto de los problemas intelectuales y nunca leyó algo.  Era bella y extremadamente temperamental: cocinaba bien cuando estaba de buen humor y quemaba todo cuando estaba enojada. Era terriblemente desordenada, por esta razón, creo, Karl era demasiado ordenado. Por ejemplo, durante sus últimos años en la escuela, Karl tuvo un cobertizo en la parte inferior del jardín donde trabajó. Era como una celda de monjes sin alfombras en el piso, solo una mesa y un par de sillas duras, y me dijo que era el estilo de vida que le gustaba. Todos sus lápices se encontraban absolutamente derechos en su escritorio. Este gusto por su completo orden y claridad era promocionado en gran parte por la falta de su madre.

Sus primeros años en un pequeño pueblo en Lüneburg Heath ejerció una fuerte influencia en Karl. Él podía hablar el dialéctico del norte de Alemania y hasta la Primera Guerra Mundial pronunciaba ciertas sílabas tal como la “s” del comienzo de “sprechen” y “stehen” en la forma del norte de Alemania. Se deshizo de éstas durante la guerra porque todas las personas en su regimiento eran de Meiningen y no podían entender lo que decía; para ser entendido por la gente común – los soldados – cambió su acento. Pero tenía siempre muchos cuentos, proverbios y expresiones de esa parte del mundo.

Al cumplir los once, la familia se movió porque allí no había gimnasio, ni escuela secundaria, y Karl demostraba tal habilidad que sus padres pensaban que debía tener una mejor escuela. Meiningen era, en ese entonces, todavía el Gran Ducado y yo no sabía por qué ellos lo habían elegido. Probablemente ha sido porque es uno de los más liberales e ilustrados principados; en contraste con Prusia que era mucho más reaccionaria, Meiningen había llevado a cabo una serie de reformas. Poseía un teatro real que era el primer teatro de Alemania, que desarrollaba de modo realista y que no recitaba los roles clásicos de la oratoria de moda. Cuando ellos se fueron allí, el padre de Korsch trabajaba en un banco; al final, estuvo a punto de ser su vice-presidente en Meiningen. La familia de Korsch vivía en Obermassfeld, una villa cercana, y Karl acostumbraba a caminar una hora ese camino para ir a la escuela. Algunas personas pensaban que los Korsch eran demasiado ricos, pero aunque ellos no eran pobres, tenían seis niños (cuatro hijas, dos hijos) y su vida era, ciertamente, extremadamente simple. Ellos vivían en esta villa porque el arriendo era más barato que en el pueblo y llevaban una vida bastante relajada.

Korsch se mantuvo en la escuela en Meiningen hasta que obtuvo su bachillerato; la mayoría de sus profesores eran alcohólicos, habiendo adquirido el hábito de tomar excesivamente de sus estudiantes. Comenzó a leer filosofía por sí mismo, además de los textos obligatorios tales como los ensayos teóricos de Schiller, los cuales estaban incluidos en el curso de literatura alemana. El padre de Karl, trabajando en su teoría de las mónadas, animaba también a Korsch para que leyera filosofía. Karl me dijo después que, en la escuela se desprendió de todas las idioteces propias de los estudiantes alemanes de la época – beber sin límites, ceremonias corporativas, más cerveza y más sábados de excursión al pub de la villa. Luego, decía que había logrado colocar estas costumbres fuera de su sistema en sus dos últimos años de escuela y que nunca tuvo la más mínima inclinación de volver a repetirlas.

Luego el va a la universidad, pero estudia en diversas instituciones. ¿Qué tipo de actividades le atraían cuando era estudiante?

Luego de obtener su Bachillerato, primero va a la Universidad de Jena, lugar en el cual concluye sus estudios. También pasa un tiempo en Munich porque pensaba que él debía saber algo sobre arte, y Munich era el lugar para ver pinturas y escuchar buena música. Después de eso se pasa un tiempo en Suiza; ahí aprende a hablar francés fluido. También tenía una fuertísima atracción por la comunidad internacional entre estudiantes y exiliados políticos. Se reunió con muchos rusos que huían del zarismo, a pesar de no ser famosos.

Estudió leyes porque su padre pensaba que era la única cosa para un hombre joven inteligente, y desde el comienzo se especializa en derecho internacional y jurisprudencia. Pasó todo sus exámenes bien. Era miembro, también, del Freie Studentenschaft (Unión de Estudiantes Libres), que era un grupo de estudiantes los cuales se oponían a la existencia de la federación de estudiantes. Korsch jugaba un rol de liderazgo en ese movimiento y viajaba por toda Alemania trabajando para el movimiento – de esa forma me reuní por primera vez con él. No había una membrecía formal. Históricamente, emergió en oposición a la fraternidad y a los cuerpos estudiantiles que representaban sectores reaccionarios, anti-semistas y militaristas, con muchos rituales con rangos, trago y listas de militantes. Los Estudiantes Libres no tenían listas, eran grupos abiertos – grupos deportivos, grupos de filosofía, grupos de ayuda mutua. Cualquiera que quisiera podía asistir. Dicha organización fue fundada cerca de 1900, estaban en franca oposición a los códigos tradicionales alemanes de comportamiento. Yo no creo que ellos tenían algo muy específico de contenido político, excepto que aspiraban hacia una libertad individualista. Tenían una leve tendencia hacia la izquierda de centro, lo que sí, ciertamente, no eran socialistas.

Mencionaste su interés filosófico en la escuela: ¿cómo eso se relaciona con las posiciones políticas que adopta más tarde?

A pesar de que su padre era un leibniziano, él se consideraba kantiano en ese momento. Frecuentemente daba conversaciones en una variedad de materias y tú podías siempre ver que él era kantiano. Insistía en que nadie que se considerase lo suficientemente inteligente debía leer no solo la Crítica de la Razón Pura sino otros trabajos de Kant, como por ejemplo, fundamentalmente, la Metafísica de las Costumbres. También era un convencido socialista en el tiempo de su último año en la escuela. Miraba a su alrededor para ver si había algún socialista entre sus compañeros de escuela, pero no encontraba ninguno. El leyó mucho…yo no sé cuando leyó por primera vez a Marx, pero me inclino a creer que fue en la escuela, porque cuando era estudiante, ya era abiertamente socialista – por convicción, a pesar de no ser miembro de alguna organización. Él nunca se unió al SPD[4], a pesar de que tenía amigos en él, especialmente en Jena. El quería el Freie Studenten para encontrar trabajadores y socialistas, organizó veladas de discusión a través de un amigo suyo, Heidemman, cuyo padre era un miembro del SPD en el parlamento local en Mecklenburg. En las noches se organizaba una especie de cena donde hombres y mujeres se sentaban el uno junto al otro – en este caso trabajadores y estudiantes de forma alternada.

Jena era un pequeño pueblo dominando por la Universidad y el trabajo de Zeiss. Era un centro cultural. Schiller había vivido allí. Weimar de Goethe estaba justo en la esquina y había un sentido de tradición. La preocupación de Zeiss corría por Zeiss y Abbé quienes eran, a todas luces, reformadores sociales. Zeiss corrió la técnica óptica a un costado de la operación; Abbé organizó el lado social. Desde el comienzo ellos tenían un fuerte sistema desarrollado de reparto de utilidades y ellos querían convertir todo el asunto para los trabajadores –pero los trabajadores no quisieron. El trabajo de Zeiss también pagaba la mitad de los costos de la Universidad, el Estado pagaba la otra mitad: Zeiss construía casas del pueblo con salas de reuniones y teatros. La mitad de la población de Jena eran trabajadores y la mitad estudiantes; la gente solía decir que todas las noches una mitad de la población daba conferencias a la otra. Era el único pueblo en Alemania donde un experimento en las relaciones laborales de este tipo existía hasta el momento; y a pesar de que Korsch no estaba relacionado con el trabajo de Zeiss, estaba influenciado por la atmósfera y solía ir a las reuniones en la Casa del Pueblo. Luego de la guerra se volvió extremadamente implicado y era uno de los líderes políticos.

Él estaba también considerado en el círculo de Diederichs, en el cual gente nacionalista, no política, formó un joven grupo. Diederichs tenía una casa editorial en Jena y producía la revista Die Tat. Concentraba alrededor de sí a un gran número de estudiantes con quien celebraba las tradicionales vacaciones, como el solsticio de verano, con fogatas y cantos, con bailes en las calles y hombres saltando sobre el fuego con sus novias y así sucesivamente. La mayoría de la gente joven llevaba Schauben, abrigos alemanes sin mangas ni cuellos; ellos se oponían al poco interesante y confinado modo de vestir de los hombres del siglo XIX, ninguno de ellos tenía cuellos o puños.; usaban camisas sueltas y con el cuello abierto, las fotografías muestran las largas corbatas que Korsch solía vestir. Ellos vestían ropa colorida, y Diederich con bastante imaginación y alegría cultivaba una forma que mezclaba viejas costumbres y revueltas contra la sociedad burguesa. Yo no creo que ahí había mucha licencia sexual entre esta gente joven, pero era mucho más libre en cuanto al comportamiento convencional de los jóvenes varones y mujeres de la época.

Luego de completar sus estudios en Jena, Korsch va a Inglaterra donde permanece desde 1912 a 1914. Sus primeros escritos muestran que estaba interesado en una variedad de aspectos de la vida inglesa – los fabianos, en Galsworthy, las sufragistas, las universidades. ¿Qué hacía en Inglaterra?

Eso no es verdad, algunas personas han escrito, que el estudiaba en Inglaterra. Karl tenía un empleo relacionado con el trabajo de Sir Ernest Shuster, un profesor de derecho. Shuster, abuelo de Stephen Spender, había escrito un libro en inglés sobre derecho civil y procesal y quería a alguien, no únicamente para traducirlo, sino que procuraba editarlo con el objeto que sea comprensible para un estudiante alemán de derecho. Sus estudios había realizado en Jena y Korsch había sido recomendado a él por la Universidad. Korsch y Shuster se llevaban muy bien y pasaban mucho tiempo hablando que el libro se desarrollaba muy lentamente y que se terminaría cerca de la primavera de 1914. Yo estaba con él en Inglaterra: tenía  que conseguir un trabajo de profesor transcribiendo a Medio Inglés manuscritos en el Museo Británico. Observamos muchos aspectos de la vida inglesa de la época, y nos unimos a la Sociedad Fabiana – la primera organización a la cual perteneció. Normalmente atendíamos reuniones en el “Vivero Fabiano” para miembros jóvenes, y solíamos dar reportes, especialmente en asuntos alemanes.

En ese momento Korsch y Shuster habían finalmente acabado el manuscrito, en el verano de 1914, y Karl era convocado para su regimiento en Meiningen. Fue llamado a presentarse para maniobras extraordinarias. El me decía que eso significaba que la guerra era inminente, porque estaba  completamente seguro que no tenía el deseo de luchar por la “patria”, pero aún así, decidió ir, porque decía que tenía incluso menos deseo de ser impresionado en algún lugar por un enemigo extranjero sin contacto con cualquier movimiento. Karl quería estar con las masas y ellas estarían en el ejército.

¿Cómo reaccionó a la experiencia de la guerra y a la convulsión política generalizada en Europa?

Korsch estaba en el mismo regimiento en el cual había entrenado, y muchos de los oficiales fueron compañeros de escuela en Meiningen. Estaba en el 32 Regimiento de Infantería y la mayoría de los hombres era muchachos del agro. Cuando ellos fueron a la guerra ahí no había alegría. La música y los ramos de flores estaban oficialmente prohibidos; las bandas tenían que tocar y las mujeres tirar las flores. Pero los hombres estaban malhumorados, callados o llorando. El padre de Korsch y yo los vimos fuera de la estación – su madre no quería verlo. Ellos eran enviados a Bélgica y, Korsch siempre decía, pensaba en un incumplimiento criminal del derecho internacional para marchar a través de un país neutral. Él condenaba la guerra de todo corazón y, de esta forma, en la segunda semana de guerra fue degradado de teniente a sargento. Sin embargo, hizo útil su estadía en Bélgica, puesto que solía ejercer presión en los oficiales y en los hombres para  que no saquearan y requisaran comida. El se transformó en un tipo no-oficial de oficial de intendencia, haciendo a los soldados pagar por los huevos y pollos.

Puesto que estaba en contra de la guerra nunca llevó un rifle o sable. Solía poner afuera aquello que no hacía diferencia, en la medida en que era igual de seguro con o sin un arma: el punto era que tú estabas a salvo de cualquier manera. Él, personalmente no iba a matar personas, pero consideraba como su misión llevar a casa a la mayor cantidad de hombres de su unidad con vida, como pudo.

Ese era su objetivo. Solía ser voluntario para las patrullas y estaba decorado la mayoría de las veces – no por una acción en particular, sino solo por sobrevivir bajo todo ese fuego. Lo que en casa no podíamos entender era por qué él no estaba en el consejo de guerra, más tarde dijo que habían dos razones probables. Una era que él era útil – iba en las patrullas, hacía buenos reportes, y daba a los oficiales ideas sobre cómo avanzar y retroceder. La segunda razón era que todos sabían de él desde la escuela; y ellos pensaban que Korsch había sido siempre loco, pero que no era un chico malo. Si él hubiera sido un extraño en el regimiento el habría sido llevado inmediatamente a un tribunal militar. En 1917 había huelgas y disturbios entre los soldados que, aumentaban. Él era re promocionado y finalizaba como capitán. Solía llamar a su compañía “la compañía roja” porque ellos estaban todos por la revolución y por el fin de la guerra, para no pelear nunca más. Luego, cuando los soldados soviéticos se establecieron, fue inmediatamente electo; y porque las autoridades estaban cerca de él, ellos no eran removidos hasta después de muchas unidades, no hasta enero de 1919. La desmovilización tuvo lugar cerca de Berlín, pero, puesto que ellos eran de Meiningen, no tenían contacto con revolucionarios en Berlín y no tuvieron parte en la insurrección espartaquista en ese momento. Korsch estaba desesperado en los últimos seis meses de guerra.

Una granada había golpeado a su compañía y el primer pelotón había sido aniquilado hasta el último hombre. Luego me dijo que él  había caído en el paroxismo del llanto y que, luego se había emborrachado, tomando más de lo que podía. Las personas cercanas que estuvieron con él en 1914 se encontraban muertas, estaba desesperado por causa de las masacres. Pero cuando vino la Revolución de Noviembre, revivió, y renació su esperanza en que una mejor Alemania podría ser construida.

El periodo desde el final de la guerra hasta su expulsión del Partido Comunista en 1926 fue la fase políticamente más activa de su vida. ¿Qué hizo luego del retorno de la guerra?

Cuando volvió, ingresó al Partido Socialdemócrata Unificado de Alemania, al cual también me había unido tempranamente, cuando escuche que ellos habían enviado delegados a Zimmerwald y estaban por el fin de la guerra. Karl asistió a la conferencia del USPD[5] en 1920 cuando el partido se dividió  y la mayoría optó por fusionarse con los comunistas. Korsch se fue con la mayoría a pesar de que tenía grandes reservas sobre los 21 puntos que la Internacional Comunista había establecido. Porque eso era lo mismo que cuando discutió volver de Alemania a Londres: no quería ser miembro de una pequeña secta, sin embargo, pensaba que podía ser el lugar donde las masas estarían y creía que los trabajadores alemanes se harían comunistas. Su principal reserva respecto de los 21 puntos consistía en la disciplina centralizada desde Moscú, el grado de dependencia al partido ruso que eso implicaba. De todas formas – como ha sido con los estudiantes, estaba a favor de la descentralización, y  estaba, por ahora, mucho más convencido por los principios de los soviets de trabajadores.

A pesar de que volvió haciendo clases en Jena inmediatamente después de la guerra y  nosotros vivíamos en el edificio que era usado por el periódico del KPD Die Neue Zeitung, pasaba también en Berlín por un tiempo trabajando en la Comisión de Socialización. La comisión era una institución burguesa con miembros socialdemócratas. Era un supuesto con el objeto de redactar planes prácticos para socializar la economía alemana. El gobierno oficial de 1919 estaba compuesto por miembros del SPD y el USPD y querrían elaborar  los problemas organizacionales de la economía socialista y la esperada transición. Karl no era casi tan escéptico, como tan inteligente una persona debía haber sido. El era tan entusiasta y sus escritos sobre socialización reflejaron esto por un tiempo cercano a un año. La revolución rusa ejercía una gran influencia en él y nosotros, todos, pensábamos que era el comienzo de una nueva época.

Desde 1921 en adelante Korsch se encontraba trabajando en su mayor obra Marxismo y filosofía. ¿Cooperó en ese momento con Lukács cuyo Historia y Conciencia de Clase aparece el mismo año?

Karl no sabía sobre Lukács cuando se encontraba trabajando en Marxismo y filosofía. El escuchó sobre él, únicamente después de la publicación de su propio volumen. Él me decía que otro libro había acabado de llegar y que en muchos aspectos contenía ideas similares a las suyas. Luego, cuando Korsch da conferencias sobre marxismo en los años 1920 hasta febrero de 1933, Lukács solía asistir muy frecuentemente. Después de ellas había siempre discusiones en el Café Adler en la Alexanderplatz, Lukács solía con frecuencia participar de tales discusiones. En 1930, Felix Weill organiza una Sommerakademie (Academia de Verano), que hoy podría ser llamada “taller”, allí pasábamos todos nosotros una semana discutiendo y leyendo artículos en un pub campesino de Turingia. El hecho es que Lukács estaba en el Partido Comunista y Korsch a su izquierda, no afectó su relación; ambos se consideraban mutuamente como comunistas críticos. En la nueva introducción de Marxismo y Filosofía escrita en 1929 Korsch dice que los puntos de acuerdo entre él y Lukács eran menos de lo que él había pensado en un principio. Con esto se refiere, principalmente, a sus diferentes posiciones respecto a Rusia. Ese desacuerdo,  más que un problema filosófico, era la fuente de sus divergencias. Korsch también pensaba que Lukács se mantenía preservado más de su fondo filosófico idealista que de lo que él mismo había hecho. Pero a pesar de esto, ellos mantuvieron una actitud amistosa hasta que Lukács se va a la URSS, desde ahí ellos ya no tienen más conexión.

Korsch era ministro en el gobierno del Frente Unido KPD-USPD en Turingia en 1923, el cual fue aplastado por la intervención de la Defensa Nacional. ¿Cuál era el rol de Korsch en esta experiencia?

Desde 1920 a 1923 él enseñaba derecho en Jena, trabajaba incluso perseguido, cuando se hizo diputado en Turingia o en el parlamento estatal. El daba conferencias en muchos lugares y era activo en la política KM (Karl Marx). En Turingia, la gran mayoría de las masas estaba o en la izquierda socialdemócrata o en la izquierda comunista, en septiembre de 1923 se formó una coalición de gobierno entre ambos partidos.

El Partido Comunista respaldó a sus cuadros con una educación formal. Entonces, Karl se hizo Ministro de Justicia y se mantuvo en esa situación por casi seis meses. Era escéptico sobre las posibilidades de una insurrección revolucionaria, en la cual la formación de esta coalición de gobierno era, supuestamente, para iniciar sus preparativos regionalmente, sin embargo se mantuvo activo, en tierra, decía que uno debía participar aún cuando no había prácticamente posibilidad de éxito. Su punto de vista realista era que los nazis iban a intentar moverse al interior de Turingia luego de la derrota del golpe de Estado  de Hitler en Munich e, inclusive, si una revolución obrera no  tuviera éxito en ganar el poder, sería al menos capaz de impedir que los nazis se apoderen del gobierno por la fuerza. Korsch con su experiencia militar ocupaba cargos de preparación paramilitar; pero era poco lo que podía hacer.  Un oficial ruso de alto rango los aconsejaba; ellos se ejercitaron, hicieron largas marchas y elaboraron trincheras para cuando los nazis invadieran.

La insurrección proyectada en Turingia nunca tuvo lugar porque la Defensa Nacional invadió antes que los planes estuvieran listos. El gobierno federal en Berlín anunció que la ley y el orden habían sido quebrados en Turingia, que se habían hecho cargo de las turbas; de hecho, por supuesto, la existencia pacífica de todo los días no había cesado, los soldados se desconcertaban  porque veían ningún desorden y, nadie los atacaba. Los miembros del gobierno regional tenían que andar de forma clandestina y la prensa, incluyendo la prensa extranjera, reportaba que ellos habían huido a Holanda y Dinamarca. De hecho ellos fueron hasta Leibzig, una hora pues el tren era lento desde Jena. Korsch fue forzado a la clandestinidad, yo fui arrestada, pero cuatro meses después hubo amnistía, después de que el gobierno de Turingia había sido disuelto.

En 1924 nuevas elecciones tuvieron lugar bajo regulaciones de emergencia y el régimen de Berlín se aseguro que no hubiera un gobierno comunista o socialista. En efecto, Turingia, después, tuvo uno de los primeros gobiernos nazis de una región en Alemania, el cual luego prohibió las conferencias de Karl en la Universidad de Jena. Pero en 1924 fue reelecto para el Landtag, y fue también electo para el Reichstag, entonces nos fuimos a Berlín.

Por un año Korsch fue editor del periódico teórico del partido y estuvo en la centro de la política del KPD. Sin embargo, al mismo tiempo de sus grandes influencias en el partido, comenzaba a desafiar la línea dominante. ¿Cuál fue su reacción a los cambios de la Internacional Comunista en ese momento?

Él estaba cada vez más preocupado por los acontecimientos en Rusia y, especialmente, tras la muerte de Lenin. Había tenido siempre dudas, por supuesto. Pero en Turingia el KPD era fuerte y grande, y los camaradas locales eran muy buena gente, complacientes en sacrificar su comodidad personal, dinero, tiempo, trabajo, por la lucha de clases. Habían muchas reuniones, comisiones y todo eso. Las directivas comenzaron a venir cada vez más y más desde Moscú, diciéndonos que era lo que se debía discutir en las reuniones y que resoluciones eran las que se debían tomar. Mientras que durante la década de 1920, pese a que sentían decidir sobre sus acciones, el liderazgo de la Internacional ahora comenzaba a interferir directamente en todo. Aún así,  Karl se mantenía pensando que el KPD era el único partido que podía intentar mantenerse en la lucha de todas formas. No había preguntas sobre lo que hacían los socialdemócratas. Entonces se mantuvo en el partido, a pesar de que se dio cuenta muy pronto de que sería expulsado. Fue al quinto congreso de la Internacional Comunista en Moscú en 1924 y ahí tuvo la sensación de que estaba en peligro. Algunos camaradas le advirtieron que podría ser interceptado, puesto que se encontraba bajo grave sospecha de desviación y conspiración sediciosa contra la dirección soviética.  Se fue antes de lo programado y sin impresiones reales sobre la Unión Soviética, mientras estuvo ahí; estaba completamente inmiscuido en su propia lectura.

Karl tenía contacto con otros grupos de oposición. Se encontró con Amadeo Bordiga, líder italiano, en Moscú. Se encontró, también, a Sapronov, de la oposición obrera rusa, cuando este último vino a Berlín, en lo que fue probablemente un viaje clandestino un tiempo después de 1925. Ellos decían mucho y entendían a los otros muy bien y estaban de acuerdo en cooperar en un trabajo de oposición. Sapronov y Korsch pensaban proponer medidas y mociones para una gran descentralización y libertades para varios grupos y que ellos podían hacer algo que valiera la pena. Ellos, estúpidamente acordaron un código con el cual establecerían contacto con los demás, y este código contribuyó al hecho de que Sapronov fuese descubierto más tarde en Rusia. Obtener una carta codificada desde Alemania era una cosa peligrosa, y no era difícil decodificar la correspondencia porque Karl me dijo como hacerlo. Estaba tan lejos y  sabía que Karl no tenía contacto con Trotsky. Pensaba que Trotsky estaba en lo cierto en muchas cosas y estaba a favor de la idea de la revolución permanente; pero  pensaba que Trotsky también habría desarrollado un juego de fuerzas en una forma nacionalista, sobre la cual Korsch no estaba de acuerdo. Trotsky también escribió y dijo cosas que claramente mostraban que él tenía una forma diferente de aproximarse a la lucha de clases: Trotsky puso menos énfasis que Korsch en la necesidad de la conciencia entre trabajadores y puso más énfasis en la cuestión de la dirección del partido.

En 1915 Karl Korsch renuncia al equipo editorial de Die Internationale y en 1926 es expulsado del KPD: ¿Cuáles fueron sus actividades políticas posteriores, antes de la toma del poder por los nazis? ¿Cuál era el carácter de su relación con Brecht?

Cuando fue expulsado del KPD comenzó a producir la revista Kommunistiche Politik por dos años, pagándose por fuera de ello su salario como diputado del Reichstag, cuando vivíamos de ese salario desde Jena  y mis ganancias haciendo clases. La revista se encontraba en formato de periódico y estuvo cercana a ser auto-suficiente. En todo ese periodo después de 1933, Korsch desarrolló su comprensión en materias claves y continuó sus conferencias de marxismo. Estudió geopolítica, historia mundial y matemáticas. Trabajó muy a fondo con la matemática moderna con un profesor de Berlín que más tarde moriría en manos de los nazis. Fue miembro de la Gesellschaft für empirische Philosophie. También se metió rápidamente en los problemas que hoy son llamados del Tercer Mundo. Estudió el desarrollo de varios países coloniales porque pensaba que la liberación de las colonias sería tal vez inminente y ello podía cambiar la política mundial completamente. En ese periodo estuvimos muy cerca de todo el grupo de Malik Verlag, incluyendo a Felix Weill, hijo del millonario que fundó el Instituto para la Investigación Social de Frankfurt. Era un amigo importante, quien nos daba para pagar nuestra casa. Un día en agosto de 1928, él nos invitó a mirar el estreno de la Opera de Cuatro Cuartos y fuimos juntos; después fuimos a ver a Brecht con algunos de estos artistas de izquierda. George Grosz estaba también ahí esa noche y estábamos todos muy felices: nos parecía realmente innovador y valioso. Desde ahí Korsch y Brecht se reunieron un poco y cuando Karl dictaba conferencias en Berlín, Brecht solía asistir. Pero él y Brecht muy pronto encontraron esto inadecuado y comenzaron a reunirse en reuniones organizadas especialmente, a los que cada uno de ellos traería cuatro o cinco compañeros. Continuaron hasta que las cosas eran demasiado inseguras para encuentros de 10 o 12 personas.

Las conferencias de Korsch se dictaban en la Karl Marx Schule, una escuela donde también yo enseñaba. Era un experimento muy radical de escuela, que comprendía de todo, desde jardín infantil hasta la preparación de profesores doctores en filosofía. Decíamos que tomábamos a los estudiantes desde la cuna a la tumba. Era muy gratificante. El director era socialdemócrata y había un número de profesores mayores que intentó sabotear todo el asunto. Pero habían muchos comunistas entre los padres, puesto que la escuela estaba en Neukölln, un suburbio proletario de Berlín. Había cuatro corrientes, y tres de ellas partían en la secundaria normal a los 10 años. Uno era para los estudios humanistas y lenguas antiguas; uno para matemática y ciencia; uno para estudios humanistas enfocados en filosofía, literatura e historia. Al cuarto ya eran niños habilidosos. Nosotros no podíamos de una vez revolucionar el sistema educacional alemán, pero habíamos sido capaces de sacar a los niños de la escuela pública a la edad de 13-14 y llevarlos hasta el nivel de bachillerato. La escuela era llamada Karl Marx Schule no porque los profesores o estudiantes lo hayan decidido, sino porque estaba en un municipio completamente comunista. Solíamos dar salas para conferencias a otras personas en el espíritu de Karl Marx, y eso era lo que Karl solía hablar.

Recuerdo la última conferencia que dictó, en una noche del 28 de febrero de 1933. Estábamos todos en el café, cuando después, en las noticias, se mostró que el Reichstag se incendiaba. Muy pocos de los participantes volvieron a casa esa noche. Otros llegaron a casa y fueron arrestados. La ley sobre la confiabilidad política de los funcionarios públicos fue aprobada en abril, Korsch y yo fuimos desprovistos de nuestros salarios. Yo renuncié el 1 de mayo y nuestra cuenta bancaria fue confiscada. Nos encontrábamos sin un peso y fuimos a Suecia a trabajar. Al principio Karl permaneció en Berlín, no pudiendo dormir en casa y tratando de organizar actividades contra Hitler clandestinamente. Entonces mucha gente pensaba que no duraría, en la primavera un ex estudiante mío organizó una gran reunión en un bosque a las afueras de Berlín en la cual asistieron representantes de diversos grupos, incluyendo cristianos, sindicatos, comunistas, socialdemócratas, y otros grupos dispersos como el Gesellschaft für Aesthetische Kultur. Ellos tuvieron una larga conferencia, una de las más largas organizadas sin ser detectada bajo el poder de Hitler. Trataron de desarrollar vías de luchas desde el interior de Alemania, pero la mayoría de ellos fueron muy pronto capturados y encarcelados o, simplemente, asesinados. Korsch no era capturado y se mantuvo hasta finales del otoño de 1933, cuando se hizo imposible dormir incluso en las parcelas de los trabajadores. Se encontraba bajo la responsabilidad de sus amigos. Brecht lo había invitado a Dinamarca, por lo que fue y se quedó con él.

Vivió en Estados Unidos desde 1936 hasta su muerte en 1961, a pesar de que después de la guerra visitó Europa. Sus escritos parecen tomar un tono más pesimista en su último periodo, incluso parece abandonar el marxismo en ese momento. ¿Cuáles eran sus actividades políticas y teóricas en ese periodo?

Él primero se fue a Dinamarca, y luego a Inglaterra donde se mantuvo con contactos. Shuster había muerto, pero su esposa continuaba viva; sabía que unos pocos jóvenes ingleses, gente como Spender e Isherwood quienes habían venido a Alemania durante la República de Weimar porque habían visto ahí un foco de libertad y experimentación y que nos habían visitado en Berlín. Karl intentó encontrar trabajo en Inglaterra, pero fue extremadamente difícil porque los comunistas locales se mantenían denunciándolo al Ministerio del Interior. Ellos decían que  tenía un sospecho carácter, que probablemente era un agente nazi pues como no era judío, no tenía razones para dejar extrañamente y abandonar Alemania en la forma que lo hizo. Un resultado positivo de su estadía en Inglaterra fue que era llamado a escribir su libro sobre Karl Marx, el cual era reconocido por la Escuela de Economía de Londres. No pensaba en su Karl Marx como un desarrollo de la investigación marxista o como una acción política de su parte; sin embargo, desarrolló su propia interpretación del pensamiento de Marx y lo escribió como un libro y trabajo honesto.

En 1936 va a América, y cuando llegó, en un comienzo, mantuvo una mente abierta sobre el posible desarrollo aquí. Pero eso no duro mucho porque muy pronto vio la dirección en la cual las cosas estaban marchando.  Observaba que las fuerzas capitalistas dentro de nosotros, se encuentran diferentes y muy fuertes que, uno no podría predecir su dirección actual con gran exactitud. Trastornos podrían ocurrir aquí, pensó, pero la situación era tan mala que la única manera en la que las cosas cambiarían sería para peor. No tuvo una actividad política importante en los EE.UU., aunque ocasionalmente se le invitó a dar conferencias a los pequeños grupos políticos y solía hablar en las escuelas militares durante la guerra. Su actividad principal en los EE.UU. era escribir.

En sus últimos años era pesimista respecto al destino del movimiento revolucionario mundial y completamente con respecto a la Unión Soviética. No tenía esperanza, inclusive después de la muerte de Stalin. No se encontraba en un buen estado de salud como para opinar demasiado sobre lo que pasaba en China, había sido un viejo enemigo de Chiang Kai-shek tiempo atrás en Alemania. En su último viaje a Europa visitó Yugoslavia y se impresionó favorablemente; pero pensaba que era un país extremadamente primitivo y maravillado por cuán lejos han podido ir y cómo han podido realizar cambios en el proceso. Su principal esperanza estaba en las naciones colonizadas – pensaba que ellas se volverían más y más importantes y Europa se volvería menos.

Su conferencia de 1959, titulada Diez tesis sobre el marxismo, es fácil de entender, y no es un rechazo al marxismo. Las tesis no fueron realizadas para su publicación, a pesar de que yo más tarde permití su edición. El centro de su interés al final de su vida era el marxismo. Pero intentaba adaptar el marxismo para entender los nuevos desarrollos, particularmente en dos formas. Una era, como he mencionado, el estudio del mundo colonial: Karl pensaba que el marxismo temprano se había concentrado por alguna razón en Europa, pero ahora tenía que mirar más allá y esta preocupación estuvo ligada a su interés por los historiadores del mundo. En su artículo de 1946 sobre Filipinas vio con mucha claridad la naturaleza de la independencia colonial. Su otra mayor preocupación en esa época era  la ampliación del marxismo para hacer frente a los avances de otras ciencias. Pensaba que como la sociedad capitalista se ha desarrollado desde la época de Marx, el marxismo también debe desarrollarse para entenderla. Su texto incompleto, el “Manuscrito de Abolición” es un intento de desarrollar una teoría marxista del desarrollo histórico en términos de la futura abolición de las divisiones que constituyen nuestra sociedad – como las divisiones entre diferentes clases, entre la ciudad y el campo, entre el trabajo intelectual y el trabajo físico.

[1] New Left Review . (27 de Agosto de 2016). https://www.marxists.org/. Recuperado el 27 de Agosto de 2016, de https://www.marxists.org/: https://www.marxists.org/archive/korsch/memories-korsch.htm

[2] Traducción del inglés realizada por Carlos F. Lincopi Bruch para su publicación en Marxismo & Revolución.

[3] Partido Comunista de Alemania

[4] Partido Socialdemócrata Alemán

[5] Partido Socialdemócrata Unificado de Alemania

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