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EL PODER POPULAR Y EL ESTADO: LAS TAREAS DEL MOVIMIENTO LLAMADO A LA REVOLUCIÓN Y A LA TRANSICIÓN

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EL PODER POPULAR Y EL ESTADO: LAS TAREAS DEL MOVIMIENTO LLAMADO A LA REVOLUCIÓN Y A LA TRANSICIÓN 

Por Jorge Ovalle

Estudiante de octavo semestre de Economía de la Universidad del Valle.

Militante del Congreso de los Pueblos Colombia, responsable de procesos formativos.

Líder del movimiento estudiantil colombiano.

“Ya hemos dicho más arriba, y demostraremos con mayor detalle en nuestra ulterior exposición, que la doctrina de Marx y Engels sobre el carácter inevitable de la revolución violenta se refiere al Estado burgués. Este no puede sustituirse por el Estado proletario (por la dictadura del proletariado) mediante la “extinción”, sino sólo,
por regla general, mediante la revolución violenta.” (Lenin, 1917)

Resumen: El presente documento aborda de manera reflexiva y crítica la concepción histórica del poder, sus dos expresiones antagónicas el poder de opresión y el poder de liberación, este último como fundamento para concebir el poder popular. Se aborda la cuestión de la materialización del poder popular como desafío practico, desafío que requiere de 3 aristas: la construcción del poder popular, la toma del poder capitalista más allá de la toma del estado y la recuperación de poder perdido. El documento es una síntesis frente a la cuestión de la revolución y la transición en perspectiva de la acción colectiva transformadora.

Palabras Claves: Poder Popular, Estado, Revolución, Transición, comunismo.

Summary:  The present document approaches in a reflexive and critical way the historical conception of power, its two antagonistic expressions, the power of oppression and the power of liberation, the latter as the basis for conceiving popular power. The issue of the materialization of popular power as a practical challenge is addressed, a challenge that requires 3 edges: the construction of popular power, the seizure of capitalist power beyond the seizure of the state and the recovery of lost power. The document is a synthesis in front of the question of the revolution and the transition in perspective of the transforming collective action.
Key Words: Popular Power, State, Revolution, Transition, communism.

Me asiste un especial interés investigativo e intelectual sobre la cuestión del poder y la  transición al comunismo, considero que el tema de la revolución es fundamental como lo es también el saber administrar tal victoria (la transición), pues es lo que permitirá hacer un cambio irreversible en la estructura social o no, y para esto es necesario que como izquierda tengamos claro cuál es el poder que combatimos y cuál es el que construimos, cómo lo hacemos y para qué hacerlo. Es así como este texto apunta a introducir importantes reflexiones al respecto, con el objeto de sacudirnos de teorías burguesas que nublan nuestro quehacer practico como organizaciones y militantes. Busco entonces que estas reflexiones permitan traducirse en una mayor coordinación, planeación y efectividad de nuestra acción política concreta, como clase histórica llamada a realizar la revolución, la transición e inaugurar la sociedad comunista.

Existe en la izquierda colombiana, latinoamericana y mundial al igual que en mi movimiento social, graves confusiones y desorientación teórica y práctica acerca de la cuestión del poder. Tales desviaciones son producto de equivocadas y superfluas reflexiones y valoraciones a cerca de experiencias de gobiernos de izquierda que han desembocado en regímenes autoritarios, burocráticos y corruptos, uno de los más cuestionados es la experiencia del socialismo real de la URSS de Stalin y Gorbachov. Tal confusión sobre el poder que deriva en debilidad ideológica le ha abierto las puertas a teorías postmodernas y reformistas  que terminan por cooptar conciencias a la derecha del espectro político y que anidan gérmenes que desorientan las organizaciones comprometidas con el cambio social, con tácticas desfasadas, desconocimiento de la realidad concreta y planes de trabajo que no responden a las necesidades más sentidas de la clase popular, etc.

Como lo expresé anteriormente me atreveré a arriesgar algunas tesis que considero acertadas, y que son fruto de una lectura crítica y actualizada del marxismo de Marx, Lenin, Rosa, Gramsci, Guevara y muchos otros y otras compañeras que militan en la filosofía de la praxis, desde donde inscribo esta reflexión personal y que tiene como objetivo denunciar y combatir tales teorías burguesas incrustadas en la izquierda, y así avanzar en el ajuste de planes de acción y tácticas que tengan como objetivo generar acciones concretas en la cotidianidad de los pueblos, esto es construir y ser poder popular, planificar el socialismo como transición a la sociedad comunista.

A continuación plasmare estas reflexiones en 7 tesis en donde expondré un bosquejo del Poder, el Estado y las tareas de las organizaciones y los/as militantes revolucionarios/as:

Tesis 1: En la historia de la humanidad y sus relaciones sociales se han configurado dos clases de poder, antagónicas entre sí: el poder de opresión y el poder comunal, popular y de liberación.

  • El poder de dominación: ha sido una relación social que ha marcado a la humanidad desde que aparece la familia patriarcal[1] y la propiedad privada, este se da cuando una persona, grupo, casta o clase social induce la conducta de otra persona, grupo o clase social con el fin de satisfacer sus necesidades e intereses particulares y para inducir tal conducta apelan a formas coercitivas como la violencia (la violencia no entendida estrictamente como la violencia física, sino en el espectro de la violencia simbólica y las múltiples violencias) y la guerra, en tal poder se constituyen dos tipos de actores los/as opresores/as y los/as oprimidos/as. Tal forma de dominación se ha constituido en estructuras sociales históricas y verticales como el machismo y su génesis el patriarcado y también el racismo, la xenofobia y toda una gama de discriminaciones que se han adaptado a los distintos modos de producción como el esclavismo, el feudalismo y encuentran su más alto grado de desarrollo e injusticia en la actual moderna sociedad capitalista en la que además de profundizar las históricas desigualdades ya mencionadas, se erige el más grande y monstruoso poder de dominación que se haya conocido, es el poder del capital personificado en la clase capitalista y su global explotación sobre la clase trabajadora por medio del trabajo asalariado y en donde los capitalistas roban el excedente del trabajo (la plusvalía) el cual reinvierten creando, acumulando y concentrando capital[2]. Proceso que con su avance señala un camino de miseria, pobreza y excesos sobre millones de trabajadores en el mundo.
  • El poder comunal popular y de liberación: Ha sido dentro del marxismo que se ha venido teorizando a cerca de este poder del pueblo a partir de experiencias concretas de autogobierno del pueblo, desde Marx, Lenin, Trotsky, pero especialmente Gramsci con su análisis de los consejos obreros de Turín pudo ahondar más en esta línea, al partir de esta cronología teórica afirmo que es una relación social que surge cuando dos o más personas, grupos o una clase social se juntan para ser y hacer[3], es decir para realizarse y desarrollarse a sí mismos libremente y para producir sus condiciones materiales de existencia como sociedad, lo que supone relaciones horizontales y colectivas donde priman el trabajo voluntario, la solidaridad, la cooperación y la libre asociación; aclarando que lograr relaciones totalmente horizontales es en sí mismo una utopía, pero que como dice Galeano nos sirve para caminar en el proceso de emancipación humana en donde debemos buscar progresivamente democratizar cada vez más las relaciones sociales y buscar tal horizontalidad.

La construcción de este poder comunal y popular propone dos aristas  dialécticamente correlacionadas: primero, plantea como tarea una revolución estructural frente a las macro relaciones sociales de poder en la política, la economía, la cultura y todos los ámbitos de la humanidad lo que Marx denominaba las condiciones objetivas, una revolución en las Fuerzas Productivas (relación ser humano – objeto de trabajo) la forma en cómo podremos dominar como humanidad la técnica, la tecnología y las máquinas para reproducir en común las condiciones de nuestra existencia basados en la propiedad comunal; la segunda arista que plantea tal poder de liberación es la tarea de una revolución personal y cotidiana de quienes tenemos la tarea de construir y adelantar tal revolución estructural, como lo planteó el Che en el hombre y la mujer nueva[4], Marx lo llamaría la necesidad de madurar la condición subjetiva, la consciencia de clase, una revolución en las Relaciones Sociales de Producción, es decir, en la forma en cómo nos relacionamos entre seres humanos para producir. Acá es necesario precisar que si bien existe una relación de simultaneidad entre la expresión del poder popular a nivel estructural y a nivel personal-cotidiano, este último es causa y la revolución estructural es efecto en los albores de todo proceso emancipador, lo que supone que como militantes de manera previa al comunismo y a los cambios estructurales, debemos iniciar tal transformación personal al entablar relaciones de poder comunal y popular, acá no pretendo que lean esto como una visión etapista de “primero me transformo a mí para luego transformar la sociedad”, de ninguna manera, expongo que es algo simultaneo, pero que debe iniciar primero tal revolución personal que se irá madurando y desarrollando dialécticamente con la construcción de poder popular a nivel estructural, esto constituye prefigurar la sociedad que queremos[5], esta tarea se da ahora mismo desde quienes nacemos en el capitalismo, pues solo practicando en la cotidianidad tal poder de liberación podremos generalizarlo en las fases históricas del proceso emancipador: la toma del poder burgués (el inicio de la revolución), la transición del capitalismo al comunismo (el socialismo) y el nacimiento de la sociedad comunista. Precisar también una crítica y autocrítica a que muchos y muchas compañeras en algún momento hemos interpretado el otro extremo de esta tarea de la transformación personal en lo que el Che señaló construir el hombre y la mujer nueva, pues limitan tal transformación a la ética y los valores revolucionarios que si bien son la base de tal transformación personal deben trascender a una transformación personal de la forma de producción material, es decir, en una revolución cotidiana de la técnica; porque si nos quedamos al margen de la producción de la sociedad, se nos vera muy bonito hablar de la transformación personal y cotidiana, pero no tener ningún vínculo real con el proceso de trabajo técnico material popular, entonces reproduciremos la división burguesa del trabajo material e intelectual al interior del proceso revolucionario.

El poder comunal y popular como relación social no se ha generalizado en ningún modo de producción existente, pues su generalización supone la muerte absoluta del poder de opresión, hoy sintetizado en el modo de producción capitalista; ha existido y  existen experiencias parciales como gobiernos socialistas, la comuna de París, formas de autogobierno y autonomismos, que se ven amenazadas por no alcanzar un grado de generalización mundial en un modo de producción. La génesis del poder comunal, popular y de liberación data de experiencias autonómicas, indigenistas o anarquistas, pero encuentra una sistematicidad orgánica y estratégica en la perspectiva científica marxista, como fin y método para construir la sociedad comunista, por lo que esto le dio una gran vitalidad que se expresa en toda la gama de proyectos de liberación y emancipación que surgen y se dan en el planeta.

Tesis 2: El poder de dominación en el capitalismo no solo se da a través de micropoderes, las cuestiones fundamentales de la sociedad se deciden por parte de la clase capitalista a través de instrumentos-instituciones que utilizan para coaccionar a la clase trabajadora y ordenar la sociedad según sus fines, instituciones tales como el Estado que concentran y ejecutan su poder.

El poder de dominación es una relación social, por lo que se permite inferir que se ejerce en pequeñas escalas sociales, por ejemplo en una relación entre dos personas como lo es el poder de dominación patriarcal que se ejerce en una pareja monógama y heterosexual, en la que una persona coacciona a la otra, en la mayoría de casos el hombre a la mujer. Esta es una manifestación clara del poder de dominación, que no puede llevarnos a generalizar la afirmación de que el poder de dominación solo existe a través de micropoderes, como relación social expresada en pequeña escala entre personas y que no se concentra o tiene un centro definido, como lo expone la teoría del micropoder[6] de Foucault en el cual se generaliza tal condición para la moderna sociedad capitalista, Foucault ve en esta sociedad una red de relaciones horizontales capitalistas, sin centro que se coordinan por medio de acuerdos y tecnologías.

Insertado tal pensamiento postmoderno y burgués en los y las luchadoras sociales se castra el pensamiento crítico y objetivo de la existencia de dos clases sociales antagónicas y en la que una de ellas ejerce un poder de dominación sobre la otra por medio de las relaciones asalariadas de producción, e instituciones-instrumentos de dominación tales como el Estado, las Fuerzas Militares, los Medios de comunicación etc… con tal concepto del micropoder en las filas de la izquierda se genera una perspectiva en la que para acabar el capitalismo no hay que apelar a ninguna lucha estructural, pues según esta teoría el capitalismo no tiene ningún centro o estructura desde donde se ejerza el poder, son solo redes en donde transita el poder entre individuos por lo que realizando luchas micro se transformara el sistema, apelando a una gradualidad reformista y perdiendo toda visión real y objetiva de la lucha revolucionaria.

Muchos/as compañeros/as han adoptado tales teorías y las han traducido en el quehacer político de sus organizaciones, desembocando en organizaciones y militantes que piensan que en la actualidad no hay dos clases sociales históricas, sino muchas clases sociales, de las cuales ninguna domina a otra, por lo que apelan a la construcción de un supuesto poder popular desde lo micro sin visión de poder estructural y estratégico, señalando de ortodoxos y estalinistas a los que planteamos la necesidad de tomar y anular el poder capitalista y diluirlo en el poder popular, terminan entonces reproduciendo una teoría burguesa que los hace inofensivos, sus incipientes y pequeños esfuerzos de lo micro no incomodan a nadie y no disputan nada,  pues sus miles de murales, ollas comunitarias y obras culturales (sin decir que estas no sean importantes en su esencia si no como crítica al cómo se emplean) al no disputar el poder, termina haciendo parte de la supuesta democracia burguesa en donde todos pueden disentir, claro, desde que no afecten el poder factico de que la clase rica explote a los pobres, terminan siendo funcionales a quienes creen combatir.

Tal teoría desconoce el carácter social, estructural e histórico del poder de dominación y de las desigualdades en que se expresa el patriarcado, el racismo, la xenofobia y su actual profundización en la más acabada forma de dominación coercitiva humana, el modo de producción capitalista. Es por tal motivo que planteo que el poder de dominación al ser una relación social, claramente se da en una escala micro entre personas, pero además y por sobre todo entre grupos y clases sociales por medio de instituciones, es decir a un nivel macro con características históricas y estructurales, en conclusión el poder de dominación tiene una relación dialéctica entre lo macro y lo micro y posee una distribución multiforme en el ejercicio de la opresión. Negar que el poder está concentrado equivale a negar que el capital está concentrado, lo que a su vez es negar la existencia de ricos, por lo tanto de pobres, tal es el tamaño de las mentiras burguesas que intentan tapar el sol con un dedo, pero acaso tal teoría es solo un inocente error teórico o constituye un golpe ideológico al afirmar que hay que renunciar a las luchas estructurales, radicales y revolucionarias por luchas pequeñas, microluchas aisladas de toda pretensión real de subvertir el orden. Les emplazamos y denunciamos, pues el capitalismo solo es posible derrotarlo con luchas estructurales por subvertir el poder concentrado en instituciones, grupos y en la clase social capitalista y de manera simultánea y dialéctica en luchas cotidianas en donde promovamos y prefiguremos como militantes las relaciones de poder que queremos generalizar, relaciones de poder comunal, populares y de liberación.

Que los 8 hombres más ricos del planeta posean la misma riqueza que la mitad más pobre de la población mundial[7] es decir 3.600 millones de personas, si esta evidencia de que el 0.00000011% tiene la misma riqueza que el 50% de la población no constituye una prueba de concentración de riqueza y de poder; o que las empresas-multinacionales más grandes y con más riqueza del mundo sean de Estados Unidos y pertenezcan a la industria comunicativa y de la tecnología, como lo son: Apple[8] estadounidense con 488.92 mil millones de dólares, Alphabet estadounidense con 448.84 mil millones de dólares, Microsoft estadounidense con 375.54 mil millones de dólares, Exxon Mobil estadounidense 310.37 mil millones de dólares, Berkshire estadounidense 297.55 mil millones de dólares y Facebook estadounidense con 280.32 mil millones de dólares. Si esto no constituye un claro ejemplo de que en el mundo actual existe concentración de riqueza y de poder en manos de una clase, agrupado por un puñado de empresarios, empresas y naciones, por lo que el Estado es el principal instrumento de ejecución de tal poder para dar vía libre a sus intereses de acumulación de capital en las naciones, si esto no constituye un factico argumento no sé qué lo pueda ser.

Tesis 3: El Estado moderno es una institución en la que se concentra el poder capitalista, es el principal instrumento-institución de dominación de la clase rica sobre la clase popular.

“El Estado no es de ningún modo un poder impuesto desde fuera de la sociedad; tampoco es «la realidad de la idea moral», «ni la imagen y la realidad de la razón», como afirma Hegel. Es más bien un producto de la sociedad cuando llega a un grado de desarrollo determinado; es la confesión de que esa sociedad se ha enredado en una irremediable contradicción consigo misma y está dividida por antagonismos irreconciliables, que es impotente para conjurar. Pero a fin de que estos antagonismos, estas clases con intereses económicos en pugna no se devoren a sí mismas y no consuman a la sociedad en una lucha estéril, se hace necesario un poder situado aparentemente por encima de la sociedad y llamado a amortiguar el choque, a mantenerlo en los límites del «orden». Y ese poder, nacido de la sociedad, pero que se pone por encima de ella y se divorcia de ella más y más, es el Estado.” (Engels, 1884)[9]

Ya escribía Lenin en el Estado y la Revolución[10] tal importante tesis, como producto de una lectura crítica del marxismo de Marx y Engels, sin embargo cabe resaltar que el Estado moderno o el Estado social de derecho surge como un catalizador de la lucha de clases entre los explotadores y los explotados, por lo que en el actual modo de producción capitalista es una institución utilizada para ejecutar las órdenes del capital y su clase los capitalistas (un instrumento), y por lo tanto la democracia representativa es el manto con el que se encubre ante la clase explotada (los y las trabajadoras) la dictadura de la clase capitalista. El Estado se hizo para reprimir y coaccionar a la clase trabajadora, para asalariar grandes capas de la población, para permitir la inserción del mercado en todas las esferas de la sociedad, para organizar la explotación de recursos ambientales y por sobretodo  impedir cualquier intento por subvertir tal condición de explotación por parte de la clase trabajadora.

“EI Estado es el producto y la manifestación del carácter irreconciliable de las contradicciones de clase. El Estado surge en el sitio, en el momento y en el grado en que las contradicciones de clase no pueden, objetivamente, conciliarse. Y viceversa: la existencia del Estado demuestra que las contradicciones de clase son irreconciliables.” (Lenin, 1917)

La idea esencial en que se manifiesta el poder de la clase capitalista para generalizar sus relaciones asalariadas y así la miseria, el hambre y la pobreza con el objetivo de mantener al alza la tasa de ganancia y la acumulación de capital, es a través de una dictadura, sí, la dictadura de la clase capitalista, dictadura que esta disfrazada por lo que Gramsci denomino la hegemonía[11] de la clase capitalista, tal hegemonía combina consenso y fuerza, por lo tanto utiliza instituciones de la sociedad civil, como el Estado, las fuerzas militares, los medios de comunicación, la iglesia, los partidos políticos, etc. Estas instituciones son instrumentos de dominación de clase, que buscan imponer el falso consenso de que no existen dos clases sociales antagónicas, que no existe tal explotación y por la cual  justifican ante la opinión publica el uso de la fuerza y la represión contra quienes tratan de quitar las vendas que tienen cegados a millones de personas y quienes intentan subvertir el orden y tomar tal poder, además tales instituciones promueven la falsa apariencia de la democracia representativa, pero realmente ¿existe tal democracia?

El financiamiento desigual de las campañas, medios masivos de comunicación disponibles solo para difundir las campañas los programas y candidatos de los ricos, estructuras y empresas clientelistas que asignan puestos en las  instituciones públicas, financiamiento por parte de multinacionales[12] y contratistas que aspiran a concesiones futuras, encuestas en donde se favorecen sus candidatos, compra de votos a 20 mil pesos o una lechona (en Colombia), fraude electoral con muertos que votan, intimidación de grupos paramilitares, desprestigio público a los candidatos de la clase popular, y los asesinatos de estos últimos a manos de los paramilitares, son algunos de los muchos métodos que utiliza la clase capitalista para mantener la dictadura de su clase ante la falsa apariencia de la democracia representativa. Solo los partidos políticos y candidatos de la clase capitalista tienen posibilidades reales de llegar al poder, nuestros candidatos lo hacen en un escenario desigual y hostil.

La democracia representativa y el Estado Moderno constituyen el método y el instrumento respectivamente de dominación de los ricos sobre los pobres, de quienes detentan el poder y concentran el capital sobre quienes producen el capital (la clase trabajadora), es así como el Estado Moderno es el instrumento-institución punta de lanza de las instituciones que componen lo que denominamos la hegemonía.

Por lo tanto sigue siendo en la actualidad una tarea inaplazable de los y las revolucionarias para construir nuestra sociedad comunista por medio del poder comunal y popular, planear y lograr la toma del poder capitalista que se cristaliza en instituciones como el Estado Moderno, las instituciones económicas y los medios masivos de comunicación.

Allí asalta una importante incógnita ¿para qué tomar tal poder capitalista? Por lo que arriesgo una afirmación: no para administrarlo, pues su diseño y estructura está configurado para que una clase explote a la otra, acrecentando las riquezas de quien controla tal institución y profundizando la miseria de la población general, nuestro deber es extinguir tal institución y diluir su poder y distribuirlo para fortalecer los cimientos y la construcción del poder antagónico, el poder comunal, popular y de liberación. Es necesario ser incisivos en que si nos equivocamos en la cuestión de administrar el poder burgués en vez de extinguirlo y diluirlo en nuestra construcción de poder comunal y popular, tal experiencia revolucionaria desembocara en otra deformidad al adoptar los privilegios que tal poder asignan a quienes lo poseen y generalizando la miseria para la población, deformidades como la corrupción, la burocracia, que generaran un golpe al proceso revolucionario a la tarea de la transición (el socialismo) y a nuestra meta de la sociedad comunista; lo que tenemos que hacer con tal poder de explotación es aprovechar su poder de eficiencia, de ejecución tecnológica, y social que ha logrado y así fortalecer nuestras instituciones que iremos creando en el ejercicio del poder comunal y popular.

La toma del Estado y de las instituciones-instrumentos capitalistas, debe permitirnos durante la transición coaccionar a la clase capitalista y sus intentos de retomar el poder, no quisiéramos como clase explotada utilizar instrumentos de represión y control para tal fin, pero los ricos ya han demostrado que no se quedaran quietos mientras pierden el poder, utilizaran toda una forma de violencia, guerra, terrorismo, boikot económico y guerra mediática como ha pasado ya en Granada, Chile, Cuba, Venezuela y miles de experiencias donde la gente decente y trabajadora gobierna. Es así como nuestra dictadura, la dictadura popular no será para explotar a la clase rica, no, es para impedirle retomar el poder por su mecanismo predilecto: la violencia, si son capaces del debate de ideas no hará falta de tales mecanismos, el problema es que la historia ha demostrado que su interés nunca ha sido el dialogo. Pero esta dictadura tendrá que extinguirse, y las extinguiremos nosotros/as la clase trabajadora, la hora de su muerte  marchara al unísono con la muerte de la sociedad de clases, con el Estado de opresión, todo el poder capitalista y con la propiedad privada, es decir con la muerte del capitalismo.

Tesis 4: No renunciamos a participar en la falsa democracia representativa sintetizada en las elecciones de los ricos.

Si bien en la tesis anterior exponía que las elecciones como expresión de la democracia representativa, constituyen un manto para encubrir la feroz dictadura de la clase capitalista, que nos impide a la clase trabajadora hacer parte de la construcción de humanidad, no considero que sea pertinente aislarnos de tal apariencia.

Sería un error histórico abstenernos de participar en las elecciones y más en la fase actual de la política colombiana en donde se afianza y promueve un aparente estado de “apertura democrática” con el proceso de paz con las FARC ante la opinión pública, digo aparente porque lo real es el incumplimiento de los acuerdos, el asesinato de sus militantes, familias, líderes sociales, el hundimiento de las circunscripciones especiales, de la reforma política y la alteración del 70% de los acuerdos hasta hoy implementados[13]. Tenemos que jugar el juego de los ricos, sonreír como si creyéramos en su sistema democrático, actuar de manera inteligente y en medio de su juego quitarles el manto para que la gente se dé cuenta de la feroz estructura dictatorial que encubre la democracia colombiana y mundial, y así poder convencer a la gente de construir el poder comunal y popular de ejercerlo y de tomar el poder capitalista y diluirlo en el nuestro. Abstenernos equivaldría hacerles el juego perfecto para que el enemigo nos señale de antidemocráticos, de no tener la capacidad de participar con ideas, de ser apologistas a la violencia y al terrorismo lo que nos deslegitimaría ante el pueblo adormecido y que ha sido cegado con este fetiche de las elecciones y a quienes pretendemos despertar y concienciar, además seria justificar los montajes judiciales contra nuestra militancia o nuestra eliminación física.

Existen muchas razones por las que debemos participar en el sufragio universal, yo mencionaré tres que me parecen suficientes para tal argumentación:

  • Primero, Lenin citando a Engels expone que las fuerzas revolucionarias deben participar del sufragio universal como un indicador de la correlación de fuerzas en la que se encuentran las fuerzas revolucionarias, pero solo como indicador. Él expresa que el sufragio universal (las elecciones), nunca podrán ser más que un indicador de nuestra fuerza, al contrario de lo que piensan los socialdemócratas y progresistas pequeño burgueses que ven en esta forma de lucha la principal y única vía para las transformaciones profundas de la humanidad.

Hay que advertir, además, que Engels, con la mayor precisión, llama al sufragio universal arma de dominación de la burguesía. El sufragio universal, dice Engels, sacando evidentemente las enseñanzas de la larga experiencia de la socialdemocracia alemana, es “el índice que sirve para medir la madurez de la clase obrera. No puede ser más ni será nunca más, en el Estado actual”” (Lenin, 1917)[14]

  • Segundo, sostengo la afirmación acerca de la evidente desigualdad en la competencia que rodean las elecciones en la democracia capitalista, lo que hace casi imposible un triunfo de nuestro proyecto político y de humanidad como clase trabajadora por esta vía, por lo que el participar con empeño y esfuerzo y vincular en procesos realmente participativos y democráticos a grandes y amplios sectores sociales adormecidos ante el velo de la democracia capitalista (que creen en tal democracia), hacer que estos sean protagonistas de las campañas y que puedan dar todos los esfuerzos electorales será la posibilidad para que con nuestra derrota en las elecciones podamos quitarles tal manto y poner en evidencia la feroz dictadura capitalista que esconde el actual sistema de participación política y que anula todos nuestros esfuerzos por lograr hacernos del poder capitalista por medios pacíficos, será la posibilidad de que ellos evidencien la gran desventaja en la contienda electoral con la desigual financiación, con las mafias, con el clientelismo, y todo lo mencionado en la tesis anterior, además será la posibilidad de convencerles de otras formas más efectivas para el asalto del poder de los ricos, formas que hoy son macartizadas por la guerra ideológica que imponen los medios de comunicación al servicio del capital.
  • Tercero, aunque tal desigualdad en la competencia electoral que impone la dictadura capitalista, hace que la posibilidad de un triunfo de un proyecto alternativo por medio de las elecciones sea casi imposible, no es totalmente imposible. Existe un margen de error en los cálculos de la dictadura capitalista que se amplía por consecuencia de su misma dictadura y de los ciclos de acumulación del capital, en cada ciclo de acumulación la crisis del capital se presenta como necesidad para recuperar la tasa de ganancia a costa de lanzar millones de seres humanos a la miseria, a la pobreza y al desempleo, si en ese momento exacto tenemos una organización social y política fuerte que esté construyendo un poder comunal y popular efectivo en los territorios con visión estratégica, podremos canalizar la indignación y la rabia de la gran masa de trabajadores/as cegados/as en una propuesta electoral alternativa y podremos salir victoriosos de tal contienda electoral.

Esta posibilidad de tomar el poder capitalista concentrado en el Estado por la vía electoral suscita otras reflexiones como los métodos de campaña modernos y frescos a emplear, la posibilidad de coaliciones alternativas, candidaturas jóvenes, alianzas tácticas y programas en sintonía con los intereses de la clase trabajadora, cuestión que trabajaré en una próxima reflexión. Lo que si aclaro es que esta posibilidad depende de tener una profunda y consolidada organización social y popular, aunando y llamando a sectores sociales antes no vinculados, además de entrenar cuadros conscientes de la naturaleza del estado y que tengan clara la titánica tarea que tienen, diluir el poder del estado y de las instituciones de coerción en el poder comunal, y no tratar de administrar tal poder capitalista.

En esta tesis aclaro dos cuestiones: la primera es que no buscamos la derrota, en el segundo escenario que expuse se contempla la realidad fáctica de una derrota electoral, y aclaro que no es algo que buscamos pues nadie busca generar grandes esfuerzos para perder, lo menciono como consecuencia inevitable de competir con un programa revolucionario ante una dictadura capitalista. Lo segundo a aclarar es que la victoria por la vía electoral no se da como una simple alineación de los astros o algo que depende más de la crisis o los ciclos de acumulación de capital, su dependencia reside sobre todo en el grado de organización de la clase popular, que pueda cristalizar la indignación en organización y se exprese en una victoria electoral.

En conclusión hay que participar en las elecciones, pues esta es una escuela para nosotros y para las masas incautas que logremos vincular a nuestras coaliciones sociales alternativas, pues en esta escuela podrán soltarse la venda de la supuesta democracia y ver la cruda dictadura de la clase en el poder, debemos participar no suponiendo la derrota sino la victoria y para eso debemos reflexionar sobre formas, métodos de campaña y marketing político. Pero siempre siendo conscientes de que tomaremos el poder del estado por la vía que nos dejen y cause menos violencia y guerra para la humanidad, buscamos hacernos del poder del estado no para administrarlo y gestionarlo sino para diluirlo y abolirlo con el fortalecimiento y ejercicio del Poder Popular.

Tesis 5: La toma del Poder Capitalista no se limita a la toma del Estado, si bien es una de las principales instituciones-instrumento de dominación de clase, existen otras como los organismos multilaterales, las multinacionales, los medios masivos de comunicación, las fuerzas militares y de seguridad, la iglesia y la industria cultural; todas estas tienen que ser arrebatadas a los ricos por la clase humilde, trabajadora y honesta.

Una crítica que podemos señalar al marxismo clásico es el limitar la toma del poder capitalista al asalto al Estado, esta limitación es producto de que en su época esta era la más viva expresión de la dominación de clase, las otras instituciones o no existían o tenían una incidencia insipiente en la dominación. Gramsci, al analizar en la cárcel los motivos porque la revolución italiana no había triunfado, se da cuenta de que existen otras instituciones-instrumentos que son coordinadas por el Estado y los capitalistas para combinar consenso y fuerza en lo que es la hegemonía dominante. Producto de este análisis, tenemos como tarea asaltar y tomar:

Instituciones-instrumentos de poder económico: En la actualidad existen instituciones como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM),  la Organización Internacional del Comercio (OIC), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Central Europeo (BCE), todas estas organizaciones e instituciones económicas posan a nivel internacional de ser un juez que regula la economía mundial, su objetivo es que el mercado pueda desarrollarse sin talanqueras, pero lo real y con especial énfasis y poder el FMI y el BM[15] protegen las economías desarrolladas como la de Estados Unidos y Europa, mientras obligan a los países y zonas subdesarrollados (América Latina, Asia y África) a abrir sus fronteras comerciales en Tratados de Libre Comercio, o los endeudan con sumas impagables por lo que estos para garantizar que se les pegue exigen tomar parte de las decisiones del país como disminución al gasto (educación, salud, empleo), aumentar la edad de jubilación, privatizaciones y total apertura al comercio internacional. Pero no quiero caer en la afirmación de tesis como la de Antonio Negri socialdemócrata reformista que propone que el imperialismo ya no tiene centro pues son estos organismos multilaterales quienes dictaminan y ordenan el mundo, falso, la composición de los órganos directivos al interior de estas instituciones muestra como Estados Unidos tiene la mayoría y el principal poder de decisión.

“Los críticos de la globalización acusan a los países occidentales de hipócritas, con razón: forzaron a los pobres a eliminar las barreras comerciales, pero ellos mantuvieron las suyas e impidieron a los países subdesarrollados exportar productos agrícolas, privándolos de una angustiosamente necesaria renta vía exportaciones. EEUU fue, por supuesto, uno de los grandes culpables, y el asunto me tocó muy de cerca. Como presidente del Consejo de Asesores Económicos batallé duramente contra esta hipocresía, que no sólo daña a las naciones en desarrollo sino que cuesta a los norteamericanos, como consumidores por los altos precios y como contribuyentes por los costosos subsidios que deben financiar, miles de millones de dólares. Con demasiada asiduidad mis esfuerzos fueron vanos y prevalecieron los intereses particulares, comerciales y financieros —cuando me fui al Banco Mundial aprecié con toda claridad las consecuencias para los países en desarrollo” (Stiglitz, 2002)[16]

Stiglitz quien fue jefe y vicepresidente senior en el Banco Mundial y quien conoció todo el ejercicio del poder de opresión a través de esta institución reafirma lo dicho. Por lo tanto la toma del poder capitalista debe comprender la toma de estas instituciones, si bien crear instituciones como Unasur u otras formas de economía internacional alternativas son importantes y son el sello de construcción del poder popular, estas no sobrevivirán si instituciones tan poderosas como el FMI y el BM no son tomadas para que estén en función de fortalecer estas otras instituciones de economía internacional redistributiva. La cuestión del como tomar el poder concentrado en estas instituciones constituye un verdadero problema, esencialmente porque en estas no existe la fachada democrática de las elecciones, simplemente es nula la forma de participación; dos vías para su toma son insertar cuadros revolucionarios camuflados de tecnócratas y economistas neoliberales en el seno de tales instituciones a la espera de un momento adecuado para su asalto y la otra es hacerse de forma coercitiva con estas, para una u otra debemos preparar cuadros que hayan estudiado todo el tecnicismo metodológico y de funcionamiento con las que estas ocultan el imperialismo capitalista.

Instituciones-instrumentos de poder militar: Las fuerzas militares y la violencia siempre han sido el mecanismo predilecto y más visible de dominación de las clases ricas y poderosas para contra las personas humildes y honestas. Este además constituye en la actualidad una industria en si misma de generación de riqueza y valor, su principal promotor es Estados Unidos, que ha logrado construir tal sector de la economía que a su vez le permite allanar otros como el del petróleo en medio oriente por medio de la guerra.

“Para el 2014 Estados unidos gastó en guerra 584 mil millones de dólares en planes nucleares, planes de contingencia extranjera y defensa nacional, esto lo convierte en el país que más gasta en guerra en el mundo, con el 36% del gasto total, estados unidos actualmente gasta el equivalente a lo que suma el gasto militar de los 10 países que más gastan en guerra.” (Ovalle, 2016)

La concentración y el ejercicio del poder capitalista en estas instituciones tal vez es el más palpable y lo es en tanto que es el mecanismo que cristaliza la violencia de clase, por lo que nuestras reflexiones frente a la violencia nos llevan a concluir que estamos en contra de ella, pero no la negamos de manera a-histórica. En un ejercicio de toma del poder capitalista, neutralizar tal poder de dominación de las fuerzas militares exigirá mucho más que justicieros argumentos, solo por medio de una fuerza popular enraizada en la gente y con grados de violencia genuina podrá ser neutralizada, desmantelada y tomada. Existe otra forma que inauguró el comandante Chávez y es la posibilidad de insertar cuadros al interior de esta institución, y tomarla desde adentro.

– Instituciones-instrumentos de poder comunicativo: Los medios masivos de comunicación sintetizados en la televisión, la radio, el periódico, la internet y los medios virtuales entre otros, tienen en la actualidad varias características: primero la capacidad de masividad que logran sus medios de difusión, es la forma manifiesta en que se difunden  contenidos y tendencias por todo el mundo en pocos minutos; segundo la responsabilidad del diseño de los contenidos, aunque aparentan tener una ética comunicativa de neutralidad periodística e ideológica es sabido que los contenidos hacen parte de los intereses de quienes narran tales hechos; y una tercera característica es la aceptación que tienen en el conjunto de la sociedad civil,  son una verdad irrevocable, por lo que la verdad dejo de ser lo que se comprueba en la realidad y ahora la verdad es lo que repite y cree la masa.

Aram Aharonian periodista y experto en temas de integración y comunicación en un excelente libro El asesinato de la verdad, concentración mediática, redes y comunicación popular, exponía que “El problema de hoy es la concentración oligopólica: 1500 periódicos, 1100 revistas, 9000 estaciones de radio, 1500 televisoras, 2400 editoriales están controlados por solo seis trasnacionales.”  Clara evidencia de que existe concentración de medios de comunicación en empresas de la información.

Pero ¿quiénes son sus dueños y a qué intereses responden? Para entender el control ideológico de los medios masivos de comunicación en Colombia, basta con analizar los intereses que representan, es decir sus dueños: el hombre más rico de Colombia Luis Carlos Sarmiento Angulo[17] con una fortuna de 11.000 millones de dólares es dueño de Casa Editorial EL TIEMPO, además de ser un banquero dueño del Grupo Aval;  el grupo Santo Domingo y su representante Alejandro Santo Domingo es el segundo hombre más rico del país con una fortuna que asciende a 4.900  millones de dólares, dueños de Caracol TV, Caracol Radio, El Espectador y Blu Radio, además de ser dueños del grupo financiero Valorem; por último Ardila Lulle quien tiene una fortuna de 2700 millones de dólares, dueños de RCN televisión, NTN 24, RCN radio (más de 100 emisoras en el país), el canal deportivo WinSport, de Postobón y el Atlético Nacional.

Tal poder de crear verdades, información de inventar buenos y malos, discursos socialmente aceptados y otros no, es un poder fáctico de dominación de la clase explotadora sobre los y las trabajadoras, tal poder debe ser tomado lo que quiere decir que en el ejercicio de construcción de poder popular debe seguirse construyendo y afianzando medios alternativos que logren informar con objetividad y en pro del proceso de liberación y de humanización, pero este esfuerzo debe ser acompañado por el asalto a estos medios de comunicación, permitir que sigan desinformando, es permitir que sigan azuzando la guerra y la violencia.

-Instituciones-instrumentos de poder cultural: La creación de películas en Hollywood en la que se promueve que en nombre de la civilización y de amenazas externas como invasiones extraterrestres o virus de zombis y en donde EEUU tiene que hacer el papel de coaccionar para salvar la raza humana, la creación de video juegos en donde se promueve la derrota a las experiencias de resistencia y lucha popular como Call of Dutty: Black Ops en donde la última misión era asesinar a Fidel, y toda la campaña musical de moda, hacen parte de una gran estrategia de dominación y persuasión social para promover una visión única del mundo y tratar a todos los disidentes de tal visión como enemigos. Tales instituciones tienen que ser confrontadas por procesos e iniciativas musicales, en video juegos y películas que promuevan nuestra visión del mundo, es el poder popular, pero a su vez estas empresas y compañías difusoras de los intereses capitalistas deben ser allanadas y desmanteladas.

Tesis 6: Nuestro fin y método es el Poder Popular Libertario y Comunal, la toma del poder capitalista para su disolución es un paso indispensable en esa dirección.

Acá introduciré otra conclusión implícita en las tesis anteriores pero que mencionare de manera explícita para no generar confusiones, nuestro objetivo último no es la toma del poder burgués, en cambio sí lo es la construcción y generalización del poder comunal y popular como ejercicio real en la transición al comunismo, pero no es posible generalizar este sin tomar el poder del estado capitalista y de las demás instituciones reproductoras de hegemonía, tomar este poder capitalista para abolirlo y diluirlo en el poder popular, por lo tanto la lucha electoral o los métodos para asaltar el poder del estado, no constituyen nuestros fines sino nuestros medios, si es nuestro fin la organización popular y el ejercicio del poder popular y comunal, para lograr tal fin es una condición necesaria que como clase trabajadora tomemos el poder capitalista concentrado en el estado, en las instituciones económicas, los ejércitos, los medios masivos de comunicación y las productoras culturales. Es simple, lo tomaremos por la vía que la clase enemiga nos permita.

Nuestro objetivo y fin último como revolucionarios/as es construir una sociedad participativa, altamente democrática que se rija por relaciones sociales de poder horizontales, que nos permita ser a cada persona desde nuestras capacidades y destrezas y nos permita hacer con otros y otras, de manera que existan relaciones sociales de producción comunales y colectivas; esta empresa supone la participación efectiva y decisiva de toda la gente en los rumbos de sus comunidades, pueblos y naciones y en general en los rumbos de la humanidad, este poder suponer dos aristas en el desarrollo de la humanidad: “¡De cada cual, según sus capacidades; a cada cual según sus necesidades!” (Marx, Crítica del programa de Gotha, 1875)

  • Ser, tal poder comunal popular y libertario supone la posibilidad y necesidad de una revolución individual y cotidiana de cada persona que le compone, en donde se despoje de los anti-valores capitalistas como el egoísmo, la corrupción, la superficialidad, etc., y pueda forjarse como un ser nuevo, un hombre y mujer nueva capaz de desarrollarse libremente colocando todas sus facultades y capacidades en la construcción social y colectiva, ya lo decía Marx de cada cual según sus capacidades.
  • Hacer ésta dimensión supone una revolución en las relaciones sociales de producción y por lo tanto en las fuerzas productivas pues supone la tarea histórica de cada vez tener más experiencias de dirección colectiva del proceso de trabajo, de empresas, fabricas, fincas etc. Es decir, la posibilidad de que podamos juntarnos como seres libres en el proceso productivo a producir y hacer la sociedad que queremos de forma eficiente y en donde el excedente de tal trabajo no sea apropiado privadamente sino comunalmente, es necesario que en tal poder la asamblea e instituciones populares puedan coordinar tales esfuerzos para que de manera comunal pueda ejercer la eficiencia productiva que necesita tal sociedad comunista y libertaria.

Tal objetivo de construir el Poder Comunal, Libertario y Popular no nacerá cuando hagamos la revolución o estemos en el ejercicio de la transición (el socialismo), mucho menos en la sociedad comunista, en ninguna de estas fases históricas del proceso emancipador nacerá tal poder. Este poder tiene que nacer ahora, ya, y se ha venido forjando con diferentes experiencias en el mundo a través de la historia, pues solo con un nivel desarrollado de Poder comunal, libertario y popular podremos ir adelantando cada fase histórica: primero, la revolución que supone hacernos y asaltar el poder de los y las capitalistas; segundo, desarrollar la transición que es abolir el estado, la propiedad privada capitalista, el mercado, el capital y en consecuencia las clases sociales, a la vez que se generaliza el poder popular; y este mismo poder comunal nos permitirá iniciar una nueva fase histórica para la humanidad, el comunismo. La tarea entonces de construir tal poder ha sido dictada por la historia desde tiempo atrás, pero hoy como izquierda colombiana latinoamericana y mundial debemos tener en cuenta tal misión de construir este poder ahora mismo de manera colectiva y generalizada, como proyecto estratégico-estructural y de manera personal-cotidiana como militantes, es en esta relación dialéctica que se fortalecerá la organización creciente del pueblo y de la clase trabajadora. Tal tarea es urgente pues con y desde el poder comunal confrontaremos en todas las esferas al poder de dominación dirigido por el capital y su personificación (la clase capitalista), esta confrontación ya ha iniciado desde tiempo atrás con todas las experiencias y procesos revolucionarios y ha sido violento por cuanto el poder de dominación capitalista se resiste a retroceder y ceder terreno al avance del progreso y de la historia; los ricos usaran toda su fuerza violenta y terrorista, nosotros y nosotras militantes de la vida los enfrentaremos en todo terreno que nos ofrezcan combate: en el ámbito personal, familiar, político, económico, militar, cultural, religioso y social. Porque tampoco estamos dispuestos a retroceder un ápice de la historia sin dar el respectivo combate, porque hacerlo sería renunciar a que la vida continúe, a que la naturaleza florezca, a la sonrisa de los y las niñas y a la felicidad de las mayorías, cosas que no se negocian.

Tesis 7: El quehacer concreto de la izquierda en Colombia y América Latina debe ser el madurar los embriones de poder popular y constituirlos en procesos organizativos masivos con control territorial social y productivo, ser poder y gobierno; esta tarea implica construir el poder popular, tomar el poder capitalista y recuperar el poder cedido sobre todo en el terreno ideológico.

Ya he venido haciendo el bosquejo del Poder comunal y popular, ¿pero cómo construirlo en nuestros procesos y en un territorio concreto?, dijimos que su naturaleza y expresión es la posibilidad de que una comunidad o grupo de trabajadores/as puedan apropiarse de la vida comunal, colectiva y decidir sobre los rumbos de ésta sea en el barrio, la ciudad, la vereda, la fábrica, o la parcela, teniendo en cuenta la necesidad de avanzar no como grupo, sino como clase histórica.  La posibilidad de tener control territorial en lo social, lo político, lo económico-productivo, la seguridad, lo comunicativo y lo cultural, forjar contra hegemonía popular y comunal. Hacia este control de autogobierno y poder comunal tenemos que apuntar todos nuestros esfuerzos organizativos, personales y cotidianos, en esta consolidación de poder comunal y popular en la vida común de la sociedad cada avance será una pelea contra el capital,  esta pelea hoy se expresa en 3 dimensiones de lucha que hay que combinar.

  • Construcción y maduración de los embriones del Poder Popular: Construir el poder popular implica primero iniciar una revolución personal y cotidiana que debe expresarse en sembrar el poder popular en nosotros/as mismos/as y en nuestros núcleos familiares, relaciones personales y de trabajo, apuntando a la posibilidad de organizar estos entornos primarios, no podemos alardear tener fortalecidos procesos revolucionarios y no tener la posibilidad de generar procesos productivos, comunitarios y/o organizativos con nuestras familias, con nuestras amistades y en nuestros trabajos. Además el poder popular necesita colonizar  todos los lugares que ocupa el capital y sus relaciones, y ¿quiénes más propicios para esta tarea? que cada persona y su entorno natural y con la gente que ya conoce.

 

A la par tenemos que como militantes, cuadros y organizaciones, generar una táctica acertada para erigir el poder popular, con planes de trabajo que contengan índices verificables y en donde colectivamente y personalmente pueda evaluarse la eficiencia de cada compañero/a en la construcción del poder popular, tal plan debe iniciar con un diagnostico profundo y actualizado del capital en la realidad concreta que habitamos, ver cuáles son los sectores estratégicos en los que se apoya y concentra la explotación de trabajadores/as, identificarlos para saber cuáles vamos a iniciar arrebatando, ejemplo, en Colombia el sector minero energético es el principal motor económico en el sector rural por lo tanto organizar los trabajadores de tal industria y las comunidades en donde se encuentran las concesiones de extracción debe ser una prioridad, otra característica es centrarnos siempre en organizar a los y las trabajadoras, estos hoy por el avance del capitalismo se concentran en las ciudades y particularmente en Colombia  más del 60% se encuentran en la informalidad, por lo tanto organizar a los trabajadores informales debe ser una tarea necesaria, solo será posible erigir en estos sectores estratégicos el poder popular si en el proceso y método de trabajo insertamos los valores, la cultura y la creencia de las comunidades, a su vez debe generarse movilizaciones concretas que arrojen resultados positivos y victorias concretas por pequeñas reformas que parezcan, además de iniciar procesos de formación ideológica de manera personalizada, de forma global con toda la comunidad y una especializada y avanzada en el marxismo para los/as líderes de la comunidad.

La construcción del poder popular tiene varias necesidades, yo mencionare 3: primero, profundizar la democracia de base, si bien es necesario tener órganos de dirección es importante que se implemente una gran práctica democrática y participativa en donde los puestos de representación se puedan turnar y no se creen elites o grupos burocráticos que solo atiendan cuestiones nacionales, cada compañero/a que haya estado en estos espacios cuando salga de la responsabilidad debe reproducir su experiencia haciendo trabajo de base; segundo, necesitamos erigir organizaciones artísticas, económicas, comunicativas, culturales, religiosas y de seguridad popular que disputen a las organizaciones capitalistas toda la cotidianidad de las comunidades; tercero estas experiencias de poder popular no pueden quedar aisladas, en una necesidad tacita la búsqueda de alianzas y de articulaciones con otras luchas y expresiones de poder popular a nivel local, regional, nacional e internacional, estas articulaciones deben trascender de solo conocer las experiencias (cuestión fundamental), deben hacer planes para el boikot de gobiernos y del capital de manera coordinada a nivel internacional.

  • Tomar el poder capitalista: En la construcción de poder popular y el fortalecimiento de las instituciones populares creadas en el proceso explicado en el punto anterior necesitamos asaltar las instituciones–instrumentos que concentran y ejecutan el poder capitalista ya hemos mencionado al Estado como principal institución de dominación de clase y las que le siguen, instituciones económicas, comunicativas, militares y culturales; debemos tomar tales instituciones-instrumentos de dominación pero no para administrarlas sino para diluir su poder y aprovechar su poder de gestión y sus avances en información y tecnología para fortalecer nuestras construcciones en nuestras instituciones populares.

¿Con que Formas o métodos vamos a tomar estas instituciones? Esta respuesta debe resolverla cada experiencia y pueblo en su camino de lucha y pelea, pero  debemos tener en cuenta que como revolucionarios/as amamos la vida y vemos en la violencia y la guerra el método al que nos lanza la clase enemiga al no permitirnos tomar el poder de forma pacífica y con un debate de ideas, por lo que debemos elegir el camino que cueste menos sufrimiento y dolor a la humanidad, según el margen de acción que nos deje la clase capitalista y teniendo la plena certeza que tomaremos su poder de muerte y explotación, y erigiremos el poder de la vida y la alegría. Una de las formas para tomar el poder, por lo menos el Estado, son las elecciones, debemos apostar con bastante energía a esta forma, tratar de competir en las desiguales condiciones, con el ánimo de la victoria, esto debe generarnos reflexiones de como modernizar todo el abanico de competencia electoral.

La necesidad de formar cuadros revolucionarios/as para la tarea de asaltar tales instituciones y diluir su poder mientras fortalecemos nuestro poder comunal y popular, es un aspecto fundamental y debe ser una tarea rigurosa. Estos cuadros deben estar preparados técnicamente para enfrentarse a los monstruos tecnócratas y burocráticos que son tales instituciones de dominación burguesa, por lo tanto deben tener títulos universitarios y estudiar con énfasis sus especialidades la economía, la gestión de proyectos, el derecho, la administración tecnológica y de redes sociales, etc., pero a la vez de su formación técnica específica, deben tener una profunda formación ideológica comunista, con el fin de que no pierdan el rumbo a la hora de tomar tales instituciones y no terminen administrando y alargando la vida del Estado y del conjunto de instituciones de dominación.

Es necesario hacer una aclaración, la disolución del Estado no se puede ver como instantánea en el tiempo, esta no se da en un parpadeo, esta depende de la maduración del poder popular y sus instituciones, su grado de generalización, traducido esto nos indica que la disolución y extinción del Estado depende del grado de consciencia y organización popular de la gente, visto en una escala micro de los valores cotidianos y en una escala macro mundial de las relaciones productivas y técnico materiales.

  • Recuperar el poder perdido: En la larga guerra que como pueblos hemos sostenido contra el sistema capitalista hemos en ocasiones triunfado, pero a su vez hemos en ocasiones perdido lo que nos ha significado contra reformas agrarias, laborales, educativas, de salud y pensionales; también nos han permeado las organizaciones más combativas y los sindicatos han quedado marginados a una inútil negociación del salario mínimo que termina imponiendo el gobierno a favor de los empresarios o marginados en las negociaciones de las convenciones colectivas cada 2 años; pero por sobre todo hemos cedido en el terreno ideológico, pues hablar del marxismo, de la lucha de clases y de la toma del poder hoy en muchas organizaciones de izquierda sigue siendo estigmatizado con un supuesto anacronismo, clara evidencia de una derrota ideológica anidando posturas del poder de lo micro, de las luchas aisladas (animalismo, feminismo, antirracismo), de la no existencia de dos clases si no de muchas clases sociales, del indigenismo autista que solo se mira a sí mismo, de toda pretensión real de cambiar el mundo.

Por lo que es fundamental primero recuperar el poder cedido en la movilización para recuperar las conquistas logradas en el campo rural, laboral, educativo, de salud y en las pensiones que ha desmontado el avance del neoliberalismo con la inserción del mercado y la privatización, movilizaciones efectivas que vinculen el grueso de la sociedad que ganen la opinión pública y que generen acciones contundentes de presión, sabemos que parando desde las casas nunca lograremos nada; segundo debemos recuperar la conducción estratégica de las organizaciones sindicales, las centrales obreras, y los partidos de izquierda una renovación ideológica que afiance el pensamiento marxista actualizando los quehaceres de la sociedad que vivimos, nuevos/as compañeros/as al frente de estas organizaciones sin vicios y con las ganas de hacer y renovar; por ultimo debemos recuperar el terreno ideológico cedido, la caída del muro de Berlín fue la caída de la ideología en muchas personas lo que hoy se sigue reproduciendo en coordinación con teorías posmodernas y funcionales al sistema, recuperar una visión objetiva y real de la vida con el método científico marxista es urgente para cambiar el mundo, pero este proceso ideológico tiene hoy más que nunca varios retos, lograr la masividad de los contenidos utilizando los medios virtuales, lograr una práctica ideológica y métodos pedagógicos para cautivar al pueblo en los procesos formativos.

La construcción del Poder Popular y el avance de la clase histórica y vanguardia de la transformación social, la clase trabajadora (esta no vista como un sector homogéneo ejemplo los obreros industriales, sino como el vendedor ambulante, el trabajador independiente, la profesora, el chofer, el empacador en el éxito, el call center de movistar, el campesino, el afrodescendiente etc… toda la diversidad de trabajadores explotados y asalariados que constituyen la clase trabajadora) supone la combinación de la lucha en estas 3 aristas a cerca del poder: construir el poder popular, tomar el poder capitalista y recuperar el poder cedido, aclarando que todas estas se enmarcan en lo que señalaba en la tesis 6, nuestra gran estrategia de construir el Poder Popular como fin y método para avanzar en los distintos momentos de la emancipación humana: la revolución, la transición (el socialismo) y la inauguración de la sociedad comunista.

No pretendo hacer de este documento una discusión académica entre intelectuales de izquierda, porque no me considero tal, soy un militante y revolucionario comunista  que escribe este documento arriesgando algunas tesis que surgen como reflexión del trabajo practico  y cotidiano que realizamos en Colombia desde Congreso de los Pueblos con los asentamientos urbanos, los/as estudiantes, los/as jóvenes, con la escuela sindical, los movimientos campesinos e indígenas, a su vez con muchos debates entre compañeros/as muy valiosos/as, es así como surgen estas reflexiones con la pretensión de que sean discutidas y puedan nutrir positivamente el quehacer militante de las organizaciones, que nos lleve a buscar nuevas formas y allanar nuevos caminos para la victoria, buscamos equivocarnos en cuestiones diferentes y no estancarnos.

Somos militantes de la vida y no renunciamos a defender la vida ante el avance de la muerte capitalista, somos el torrente de luchas que se han cernido en todo el globo, somos miles de anónimos que hoy luchan y mueren por la liberación de América Latina, somos la vida, las plantas, los animales y por todo esto no nos permitimos el error, o la derrota.

A la carga humanidad, no retrocedamos ni un ápice de la historia sin dar combate, porque la vida y la alegría del pueblo no se entrega sin pelear.

¡Hasta la victoria siempre, venceremos!

Jorge Ovalle

Estudiante de Economía – Universidad del Valle

Militante del Congreso de los Pueblos Colombia.

Bibliografía

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Engels, F. (1884). El origen de la familia, la propiedad privada y el estado. Hottingen-Zürich: Editorial Progreso, Moscú.

Foucault, M. (1979). Microfisica del Poder.

Gramsci, A. (1932). Cuadernos de la Carcel (V). Turin: Einaudi.

Guevara, E. C. (1965). El Hombre Nuevo. Semanario Marcha.

Lenin, V. I. (1917). El Estado y la Revolución. Rusia.

Marx, K. (1867). El Capital . Buenos Aires 1973: Cartago.

Marx, K. (1875). Crítica del programa de Gotha.

Ovalle, J. (2016). ENTENDER LA GUERRA PARA PENSAR LA PAZ: LA VIOLENCIA, CONSUSTANCIAL AL SISTEMA CAPITALISTA. Cali: Revista Lanzas & Letras.

Oxfam. (2017). Una economía para el 99%. Foro Mundial.

Santillan, F. P. (2006). Cartilla del Poder Popular .

Stiglitz, J. (2002). El malestar en la globalización. Santillana ediciones generales.

[1] Como señala Engels la aparición de la propiedad privada tuvo una relación directa con el patriarcado, el nacimiento de la familia monogamica y la opresión de la mujer. “Desde el punto y hora en que se fundó, lo observamos en la forma intermedia de la familia patriarcal, que surgió en aquel momento. Lo que caracteriza, sobre todo, a esta familia no es la poligamia, de la cual hablaremos luego, sino la organización de cierto número de individuos, libres y no libres, en una familia sometida al poder paterno del jefe de ésta.” (Engels, 1884).

[2] Marx expuso implícitamente en el capital una forma sistematizada del naciente y gran poder de dominación expresado en el proceso de acumulación capitalista, personificado en la clase capitalista y generalizado en el modo de producción capitalista “El proceso de producción capitalista reproduce, pues, por sí mismo, la separación entre el trabajador y las condiciones que obligan al obrero a venderse para vivir, y colocan al capitalista en condiciones de comprarlo para enriquecerse. […] Su esclavitud económica es provocada y al mismo tiempo disimulada por la renovación periódica de ese acto de venta, por la ficción del libre contrato, por el cambio de amos individuales y por las oscilaciones de los precios del mercado de trabajo. El proceso de producción capitalista considerado en su continuidad, o como reproducción, no produce, entonces, mercancías solamente, ni solo plusvalía. Produce y eterniza la relación social entre capitalista y asalariado” (Marx, El Capital , 1867). Produce y eterniza tal relación de explotación, tal relación de poder de dominación moderna.

[3] El filósofo marxista Ruben Dri en el 2001 en un artículo llamado la construcción de Poder Popular auguraba que tal poder significaba la posibilidad de hacer colectivamente constituyéndose como sujeto histórico “Ser sujeto es hacerse sujeto, crearse como sujeto.” (Dri, 2001)

[4] El Che de manera explícita señalo esta tarea en el siguiente texto y de manera implícita en su ejemplo de vida, la tarea era la necesidad de forjar los y las revolucionarias llamadas a construir el comunismo, tal tarea le daba una gran importancia a forjar una alta consciencia revolucionaria, a la educación, a la creación y promoción cotidiana de una ética y unos valores humanos, es así como podremos hacer la transición y lograr el comunismo “La nueva sociedad en formación tiene que competir muy duramente con el pasado. Esto se hace sentir no solo en la conciencia individual en la que pesan los residuos de una educación sistemáticamente orientada al aislamiento del individuo, sino también por el carácter mismo de este período de transición con persistencia de las relaciones mercantiles. La mercancía es la célula económica de la sociedad capitalista; mientras exista, sus efectos se harán sentir en la organización de la producción y, por ende, en la conciencia […] Para construir el comunismo, simultáneamente con la base material hay que hacer al hombre nuevo […] nos forjaremos en la acción cotidiana, creando un hombre nuevo con una nueva técnica” (Guevara, 1965)

[5] “Cuando nosotros hablamos de que tenemos que empezar a cambiar la sociedad hoy, nuestra manera de pensar / de construir / de conducirnos hoy; lo que estamos haciendo es anticipar la sociedad que queremos.” (Santillan, 2006)

[6] “Una diseminación de micropoderes, una red de aparatos dispersos, sin aparato único, sin foco ni centro, y una coordinación transversal de instituciones y de tecnologías.” (Foucault, 1979)

[7] (Oxfam, 2017), este informe se realiza anualmente y en el informe de (Oxfam, 2015) mostro que el 1%  (70 millones de personas) de la población más rica tenía la misma riqueza que el 50% de la población (3.600 millones de personas), en el informe de (Oxfam, 2016) mostro que las 80 personas más ricas (el 0,0000014%) del mundo poseían la misma riqueza que el 50% de la población mundial. Esta gran tendencia de acumulación muestra como la riqueza se concentra en el 2015 de 70 millones de ricos paso al 2016 a manos de las 80 personas más ricas y en el 2017 a las 8 personas más ricas del mundo.

[8] Tomado de (economipedia, 2017)

[9] Este fragmento es citado en el Estado y la Revolución por Lenin. (Lenin, 1917)

10 lbíd., p.7

[11]El ejercicio “normal” de la hegemonía en el terreno devenido clásico del régimen parlamentario se caracteriza por la combinación de la fuerza y el consenso, que se equilibran en formas variadas, sin que la fuerza rebase demasiado al consenso, o mejor tratando que la fuerza aparezca apoyada por el consenso de la mayoría que se expresa a través de los órganos de la opinión pública -periódicos y asociaciones-, los cuales, con ese fin, son multiplicados artificialmente. Entre el consenso y la fuerza está la corrupción-fraude (que es característica de ciertas situaciones de ejercicio difícil de la función hegemónica, presentando demasiados peligros el empleo de la fuerza), la cual tiende a enervar y paralizar las fuerzas antagónicas atrayendo a sus dirigentes, tanto en forma encubierta como abierta, cuando existe un peligro inmediato, llevando así la confusión y el desorden a las filas enemigas” (Gramsci, 1932)

[12] El caso de la multinacional Brasileña Odebrecht, constituye la evidencia más fresca de cómo esta multinacional puso presidentes en Colombia, Perú, Panamá, Guatemala, México entre otros, además de promover senadores, con el aporte de billonarias sumas a las campañas a cambio de asignación de jugosos contratos en estos países. http://www.abc.es/internacional/abci-odebrecht-corrupcion-extendida-casi-todo-continente-americano-201712200223_noticia.html

[13] Véase “Timochenko denuncia incumplimiento de acuerdos de la Habana ante la ONU”  http://www.cubadebate.cu/noticias/2017/11/19/timochenko-denuncia-incumplimiento-del-acuerdo-de-paz-ante-la-onu-carta/#.Wjqsk1XibIU

[14] lbíd., p.37

[15] “Las tres instituciones principales que gobiernan la globalización: el FMI, el Banco Mundial y la OMC” (Stiglitz, 2002)

[16] Lbíd., p.12

[17] Fuente: Estos son los colombianos que aparecen en la lista Forbes entre los más ricos del mundo. Portafolio 2017. http://www.portafolio.co/tendencias/los-colombianos-mas-ricos-segun-forbes-504289

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